Me encanta cuando me mira, y se rie. Porque cuando eso pasa, es el momento de salir corriendo y tirarme a sus brazos.
Ella siempre me coje, y asi se que todo va bien, y que estara dispuesta a levantarme cada vez que lo necesite.
Creo que no hay una perra igual. No, estoy segura de que no hay nadie como ella.
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